Confesiones después de un Covid

Paloma A. González Loché

Soy demócrata desde que allá, por los años ’70, me rebelara contra el franquismo y soñara con una España socialdemócrata  moderna… Sigo demócrata, pero mis conceptos sobre lo que yo soñé y la realidad no tienen nada en común. No vine a hacer una confesión ideológica sino a hacer un planteamiento que, para mí, es evidente.

Es obvio que nuestro gobierno está a la cola del mundo respecto a la gestión de una crisis tan grave como la del Covid. No parece tener claro el cómo actuar y su conducta y alianzas agravan la situación pero sería muy injusta si coloco todo el peso de cuanto sucede en la gestión gubernamental, pese a ser muy deficiente. ¡En todos los sentidos! También existe una responsabilidad gravísima que parte de la inconsciencia de la ciudadanía y que ha de compartir con la irresponsable clase política: más pendiente de “sus” colores y boicotear otras opciones que a unirse en la solución de un problema.

He pasado el Covid. Por suerte, atípico y mucho menos grave, dejándome menos secuelas pero, a pesar de todo, algunas se mantienen y la peor: el cansancio. Encerrada casi dos meses y con una inmensa preocupación por las personas a las que pudiera haber contagiado, ya que por dos veces consecutivas las pruebas de antígenos indicaban que no lo padecía hasta que una PCR vino a desmentirlo.

La situación que ha creado la enfermedad es muy grave; me asombra saber que seguimos en una Sanidad “de guerra”. Nadie me hizo una segunda prueba para comprobar que estaba bien y si tenía anticuerpos así que opté por aumentar mi encierro. Cualquier consulta médica de otro tipo asusta si exige desplazamientos, tanto por vía privada como pública.

Aquí tiene que ver la población. ¡¡¡Oh, sorpresa!!! No sólo en España, sino en el resto de los países, la ciudadanía sigue propagando el virus por una actuación decididamente irresponsable. Fiestas sin protección, algunas multitudinarias. Familias que están en los parques con sus hijos jugando con otros niños sin sospechar que pueden contagiarse, que van con ellos a la compra y los colocan en los carros, terrazas de bares y cafeterías donde no se guarda la mínima distancia. Esto no sólo ocurre en nuestro país. Y los principales propagadores somos nosotros: la ciudadanía. ¡¡¡No hay gobierno que lo pare si no lo frena nuestra responsabilidad!!! No somos conscientes. Creemos que a nosotros nunca nos va a pasar…

Mi propuesta es sencilla. Menos multas y más prestación de servicio social sustitutorio en hospitales, residencias. Tal vez así, enfrentándonos “cara a cara” con la realidad, seamos capaces de poner los medios para impedir la invasión de una enfermedad que no deseo a nadie. Aun en casos leves como fue el mío.

El Gobierno tiene otra gravísima responsabilidad. Si hay dinero para tantas cosas y ellos lo saben bien, tienen que adquirir vacunas para toda la población aplicando las dosis exactas y las dos veces necesarias. No caben réplicas ni demoras. Eso es prioritario. Están jugando con vidas y ser cómplice de más muertes tiene un nombre. ¡Pónganlo ustedes mismos! Sobre todo porque puede ser evitable.

10 Comentarios
  • Carmen
    Publicado a las 16:16h, 02 febrero Responder

    Irresponsabilidad y negligencia por ambas partes una ciudadanía iresponsable y un gobierno negligente o sea que aquí se ha juntado todo ,el peor gobierno en el peor momento y los españoles que nos saltamos las normas a la torera o sea que no sé cuándo acabaremos con esto? y efectivamente no solamente aqui si no a nivel mundial, espero y deseo te recuperes lo más pronto posible y vuelvas a ser la que ha sido siempre , si necesitas cuenta con conmigo , ( Gracias por tus escritos que son magníficos ) un beso.

    • @dmin
      Publicado a las 17:28h, 02 febrero Responder

      Querida Carmen:
      Cuánto agradezco tu comentario. Es cierto. Aquí vamos en común gobiernos y ciudadanía; aunque el porcentaje del gobierno sea mayor, la ciudadanía no le va a la zaga. Es sorprendente que no entiendan el peligro. La solución pasa (en mi opinión) porque vivan «in situ» lo que sucede cuando se padece, y más en Unidades de Vigilancia Intensiva. Tal vez si se asustan… Esperemos que el sentido común finalmente se imponga.
      Un beso. Pami

  • Valle
    Publicado a las 17:32h, 02 febrero Responder

    El no hacer una segunda prueba para comprobar si ya estas bien, es algo que no entiendo. Tampoco te explican las razones, es un tanto extraño, deben considerarlo una pérdida de tiempo.
    Muy bueno tu articulo Paloma, te felicito.

    • @dmin
      Publicado a las 17:41h, 02 febrero Responder

      Querida Valle, esto es, como dije, una Sanidad de Guerra. La lógica desaparece ante la avalancha de situaciones. Hacen un cálculo. A partir de 7 días de la desaparición de los síntomas estás «curada». Pero persisten algunos como el cansancio y algún otro. Eso me obligó a un plus de responsabilidad y quedarme dos semanas más. Filomena hizo el resto, así que pasé 3 meses aislada entre unas cosas y otras. En fin. En uno atípico como el mío, sólo una segunda prueba o análisis detectaría la curación.
      Muchas gracias por tu apreciación, Valle.
      Besinos. Pami

  • Santi Hernandez
    Publicado a las 20:21h, 02 febrero Responder

    Querida amiga: señalas la realidad, aunque muchos la nieguen. La gestión-por llamar a ésto de algún modo- del gobierno ha sido negligente -cuando no criminal-, pero buena parte de la ciudadanía no es ajena al dolot que éste virus ha causado.

    Difícil tener fé en el futuro cuando la realidad observada es la de una ciudadanía indolente, insolidaria, ignorante y sectaria hadta el vómito.
    Francisco De Goya, a la postre, reconocería en éste a su país.

    España necesita una revolución liberal…y vamos a toda velocidad rumbo a la ruina social-comunista.

    ¡Pobre España!

    • @dmin
      Publicado a las 20:46h, 02 febrero Responder

      Mi querido Santi:
      ¡Qué tristeza me produce admitir que estás en lo cierto! Porque si el gobierno ha sido mucho peor que negligente, la ciudadanía empieza a mostrar que no saben vivir si no es en dictadura por su incapacidad democrática, ya que implica por encima de todo: responsabilidad. Y lo que me sorprende, es que en otros países también exista algo de esto ¡o mucho! pero no podemos olvidar que en esos muchos países también se jactan de ser «demócratas» y sus poblaciones caen en lo mismo, no sé muy bien el motivo aunque tal vez es que tienen ciertos ancestros dictatoriales sin ahondar demasiado, así que hay una parte de inmadurez en «los pueblos» que como no reaccionen…
      Hablas de revolución liberal. Yo veo un futuro (y no es por pesimismo) bastante más gris. No es una profecía. Me reitero en algo que dije muchas veces: no había que ser profeta para averiguar que el resultado de la Guerra de Secesión sería el encarecimiento del algodón… y la pura HISTORIA nos da las pistas, pero tenemos que analizar para saber poner freno y no será sólo la ruina. En fin, tú dices ¡pobre España! y yo digo ¡pobre Mundo! Un beso grande.
      Pami

  • Marina Miranda
    Publicado a las 21:14h, 02 febrero Responder

    Es increíble la desidia de los gobiernos ante una pandemia que ha costado tantísimas vidas. Aquí en USA, en sus inicios fue lo mismo, el ex presidente en su arrogancia, desmintió lo que los expertos decían, llegando a amenazar a la máxima autoridad en cuestiones infecciosas, con destituirlo del cargo. y desde luego, creó una opinión entre sus seguidores, que llegaron a intentar demandar a las autoridades que hacían obligatoria el uso de la mascarilla, alegando que violaban su derecho a respirar…Mientras haya tanta gente ignorante, seguidora de los imbéciles que gobiernan (que es evidente que no saben cómo hacerlo) y que llevan a los pueblos a todo tipo de desastre, no nos queda más que cuidarnos individualmente….Me alegro muchísimo Paloma, que hayas pasado un covid leve sin mayores consecuencias. El mundo necesita de muchas Palomas ! Cuídate mucho !!!

    • @dmin
      Publicado a las 22:15h, 02 febrero Responder

      Mi querida Mica:
      Tenemos un problema y es la incapacidad de pensar. Si lo hiciéramos, los gobiernos no podrían actuar como lo hacen. De hecho creo que aprenderían a funcionar mejor. Con independencia de la mala actuación de los gobiernos está la dejadez de las ciudadanías, para empezar por no saber ejercitar su derecho al voto, por no tomarse la molestia ni de exigir la explicación de los programas y el que expliquen el cómo podrán hacer lo que prometen. Si a esto le sumas una catástrofe mundial ¡apaga y vámonos! Desde luego, esto deberá servirnos de experiencia y comprender que tendremos que cuidarnos individualmente y evitar los focos de contagio tanto como podamos.
      En cuanto al Covid. Sí, soy afortunada. Debo ser fuerte como un roble o tuve una versión light, casi asintomático que, aun así, no deseo a nadie.
      Gracias por tu mensaje, por tus ánimos y por tu cariño de siempre.
      Un beso, Pami.

      • Marina Miranda
        Publicado a las 22:27h, 02 febrero Responder

        Sin dudas lo has dicho bien claro, «la incapacidad de pensar» Desgraciadamente la mayoría de la humanidad es rebaño, sigue al líder sin pensar si debe o no hacerlo, y ese rebaño es manipulado al antojo de los que tienen en sus manos el poder sobre el criterio colectivo , de ahí que tengamos desgobiernos que destruyan los países y lleven a las catástrofes que estamos viendo. Siento tanto que España ( que sabes que es mi » madre patria » ) esté tan mal, y que además, tenga tanto inepto dirigiendo al país…Sigamos nosotras pensando y sigue con tu ánimo y tus comentarios tan sabios, que al menos, los que te leemos aprendemos mucho. Cuídate mucho, muchísimo, y no tengo que decirte que te quiero un montonazo !!! Un besote mani preciosa ! TQM !!!

        • @dmin
          Publicado a las 23:05h, 02 febrero Responder

          Querida Mica:
          Hace tiempo alguien me regaló «La rebelión de la Granja» que, teóricamente, era una crítica a Stalin pero que hoy podría servir de paralelismo con muchas situaciones y muchos gobiernos que vivimos.
          Es verdad, la madre Patria está abocada al mayor de los fracasos porque la ciudadanía no quiere abrir los ojos. Sé que te duele. A muchos nos duele.
          Seguiré manteniendo el ánimo porque mientras lo mantenga ¡¡¡no me habrán vencido!!! Te agradezco tu estima pero es algo mutuo; sabes bien lo muchísimo que respeto tu opinión. De hecho, uno de mis libros se nutrió de ti y jamás habría podido llevarlo a cabo sin tu ayuda.
          También te quiero muchísimo y sólo espero que si todo esto acaba, podamos vernos acá o allá.
          Un beso enorme manita. Yo también te quiero mucho. Pami.

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